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Luxación de hombro. Entrevista al Dr. Eduardo Sánchez Alepuz

Notas de prensa | 24 de Mayo de 2018

¿Qué le sucede al hombro al sufrir una luxación? ¿Es lo que coloquialmente se denomina “salirse el hombro”?

 El hombro es una articulación con unas características muy peculiares; tiene una movilidad superior a la de cualquier otra articulación del cuerpo y con una amplitud de movimiento casi global en todos los planos y ejes del espacio.

El hombro es la articulación que se luxa con más frecuencia en la práctica deportiva y supone hasta un 45% de todas las luxaciones. La incidencia de la luxación glenohumeral es de 17 casos por 100.000 habitantes por año, aunque esta incidencia aumenta mucho más en practicantes de determinados deportes (“deportes de riesgo o favorecedores de luxaciones de hombro”).

Un luxación de hombro es cuando la cabeza del húmero, que tiene forma de bola y encaja con la glena del omóplato, se sale completamente de su sitio (“salirse el hombro”), esto es lo que técnicamente llamamos luxación glenohumeral y que genera dolor, impotencia funcional y deformidad a nivel del hombro.

En el hombro hay otras luxaciones, también muy frecuentes que afectan a la articulación acromioclavicular y que en las últimas décadas se han visto incrementadas por traumatismos directos en deportes como bicicleta, pádel y deportes de contacto.

¿Se trata de una lesión dolorosa? ¿Cómo actuar en un primer momento? 

Las luxaciones de hombro, clínicamente se caracterizan por mucho dolor, deformidad importante del hombro e impotencia funcional, donde el deportista tiene que suspender inmediatamente su actividad deportiva.

La primera medida es no mover ni manipularse el hombro por parte del lesionado o por personal no facultativo, sujetárselo con un cabestrillo o cincha y acudir a un centro médico para su reducción. Si la luxación se produce durante un entrenamiento o competición y el deportista está asistido por un médico especializado, se puede intentar su reducción en el mismo terreno de juego, inmovilización y remitiendo al lesionado a un traumatólogo, fundamentalmente especialista en hombro, para su estudio y tratamiento definitivo. 

¿En qué deportes se suelen producir con más frecuencia las luxaciones de hombro? ¿Por qué? 

Fundamentalmente dos tipos, aquellos que sufren contacto directo con colisión como es el rugby y en jugadores de pádel al colisionar contra la pared del recinto y en aquellos deportes que pueden sufrir caídas con los brazos en extensión como en el ciclismo, motociclismo, futbol y balonmano.

En general cualquier deporte es susceptible de sufrir una luxación por traumatismo directo (rugby) o indirecto (caída con el brazo en extensión). 

¿Cuál es el tratamiento más adecuado para una luxación de hombro? 

En el tratamiento de una luxación, los especialistas en hombro, distinguimos que sea la primera vez que se le ha luxado o que haya tenido más episodios de luxaciones (luxaciones recidivantes o recurrentes). En un primer episodio el tratamiento es conservador mediante reducción de la luxación bajo sedación, inmovilización con cabestrillo o “sling”, frio local (crioterapia) y mediación antiinflamatoria vía oral. Después del periodo de inmovilización alrededor de 2 a 3 semanas, para que cicatricen las partes blandas, que se lesionaron durante la luxación, es cuando iniciamos el periodo de rehabilitación específica para recuperar la movilidad pasiva y activa del hombro, tonificar y potenciar la musculatura intrínseca del hombro y periescapular  y mejorar la propiocepción. 

Imagino que es una lesión que requiere reposo. ¿De cuánto tiempo debe ser? 

El reposo es fundamental, como he dicho anteriormente, porque permite la cicatrización de la  distensión o rotura de la cápsula y ligamentos que siempre acompañan a una luxación de hombro, por eso se recomienda un reposo del hombro de unas 2 a 3 semanas e iniciar la fisioterapia posteriormente. Hay protocolo más agresivos de recuperación, iniciando la movilidad del hombro a las 48 horas, pero desde mi punto de vista esta técnicas de fisioterapia favorecen la recidiva de la luxación y el deportista puede pasar a tener un hombro inestable con luxaciones o subluxaciones recidivante que le impiden mantener el nivel de competición deseado e incluso verse sometido a cirugías reparadoras. 

¿En la luxación de hombro cuál es la probabilidad de recurrencia? 

La recurrencia o recidiva depende de muchos factores, pero son fundamentales los siguientes: edad del primer episodio de luxación, sexo, deporte que practica el lesionado, número de luxaciones cuando ya no es el primer episodio y lesiones asociadas a la luxación (defectos óseo, laxitud ligamentos…). La tasa de recidiva o recurrencia de una luxación es entre un 40 y 50 %, pero este porcentaje puede superar el 80% cuando el primer episodio de luxación afecta a paciente varones menores de 18 años y que practican deportes de contacto. En estos casos, hay que hacer una valoración personalizada del paciente para proponerles cirugía artroscópica reparadora en el primer episodio de luxación para disminuir la tasa de recurrencia si sigue practicando su deporte. 

¿Qué precauciones deben tomar los deportistas que hayan padecido una luxación en esta articulación? 

Cualquier deportista profesional o recreacional que ha sufrido una luxación de hombro, debe ser valorado y estudiado por un profesional conocedor de la patología del hombro. En la actualidad mediante exploración física del paciente y los estudios de imagen (radiología, resonancia magnética y/o TAC) podemos estudiar y analizar cuáles son los factores de riesgo que favorecen un nuevo episodio de luxación de hombro y de esta forma poner los medios para en la medida de lo posible evitar la recurrencia.

Por otro lado, cuando se produce una recidiva o se tiene un nuevo episodio de luxación, debemos valorar la indicación de un tratamiento quirúrgico mediante retensado capulolabral, esta cirugía presenta excelentes resultado con técnicas artroscópicas y facilitan la recuperación “ad integrum” del deportista en menos tiempo y con muy bajo índice de recurrencia.

Lo que no considero oportuno, es sufrir recurrencias de luxaciones (inestabilidad glenohumeral) y no poner soluciones definitivas quirúrgicas, ya que cada vez que un hombro se luxa, las estructuras que lo componen (hueso, cartílago, labrum, ligamentos…) se van deteriorando de forma progresiva y severa, dificultando el tratamiento definitivo y los resultados satisfactorios y exitosos para el deportista.

  • Dr. Eduardo Sánchez Alepuz
  • Hombro