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Médicos de IMED V. Fuensanta se reúnen con el diario La Verdad para hablar del futuro de la salud en la región de Murcia
19 de febrero de 2026
Recogemos algunas de las intervenciones más destacadas de algunos de los doctores de referencia del hospital IMED Virgen de la Fuensanta durante un desayuno informativo organizado por el diario La Verdad, bajo el título 'La salud del futuro en Murcia'. Un encuentro dóndese analizó hacia dónde se dirige el sector sanitario y destacaron los diferentes servicios y especialidades médicas que han llegado a la región con la inauguración del hospital en 2024.
«Nuestra filosofía se basa en tres pilares: unas instalaciones de vanguardia, la última tecnología y un cuadro médico de primer nivel, para resolver cualquier problema desde un punto de vista holístico y que las personas se sientan cuidadas y acompañadas», detalló Marina Carrasco, directora médica y jefa de Servicio de Urgencias del centro hospitalario.
El encuentro, moderado por la periodista Lydia Martín y organizado por el diario y el hospital, concitó a otros grandes representantes del equipo de IMED Virgen de la Fuensanta, como los doctores/as Ramón José Lirón, jefe de Servicio de Cirugía General y Aparato Digestivo; Rafael Florenciano, jefe de Servicio de Cardiología; María Miñambres, jefa de Servicio de Pediatría, y la ginecóloga Rocío Aracil. Todos los expertos pusieron en valor –con argumentos– la amplia gama de especialidades, la coordinación natural del equipo multidisciplinar, la calidad científico-técnica, el seguimiento individualizado de cada paciente, los bajos tiempos de espera, la simplificación administrativa y el buen clima laboral.
Marcar la diferencia
Carrasco dedicó sus primeras palabras a contextualizar el origen de IMED Virgen de la Fuensanta, que se trata del primer hospital del grupo fuera de la Comunidad Valenciana, y aseguró que la selección de personal le conllevó cerca de un año, ya que la idea de partida era crear un equipo médico con perfiles muy concretos para marcar la diferencia a nivel de calidad asistencial. Este proyecto conquistó, entre ellos, al doctor Lirón, que atesora más de 30 años de carrera profesional: «No tuve que pensármelo mucho, me lo pusieron muy fácil y estoy muy contento; ha supuesto un cambio radical en el trato con el paciente, que para mí es algo imprescindible, porque considero que no hay enfermedades, sino enfermos que necesitan trajes a medida». Al hilo, la pediatra Miñambres añadió que la matriz IMED «siempre apuesta por hacer equipos completos, compactos y continuados en el tiempo».
El cardiólogo Florenciano enumeró el trato personal y el abordaje integral en cada caso como rasgos diferenciales: «Tenemos que hacerlo bien desde que el paciente se entrevista con el médico hasta las fases de diagnóstico y tratamiento». Agregó a continuación la dotación tecnológica «más moderna y adecuada» y la formación continua para adaptarse a las novedades del sector y dar al paciente «el estado del arte y un poco más de lo que pueda encontrar en otro servicio de cardiología».
Así ocurre en el Servicio de Ginecología con el cribado de mama para detectar cualquier patología de forma temprana. «Hacemos todas las pruebas mamarias que sean necesarias muy rápido, lo que nos permite reducir los tiempos de espera y mejorar el pronóstico; a su vez, esta celeridad alivia mucho la ansiedad de los pacientes», razonó la ginecóloga Aracil, quien recordó que su especialidad acompaña a la mujer en todas sus etapas, desde la adolescencia hasta la menopausia, pasando por el embarazo. Sobre este último proceso, apostilló que lo abordan al completo, a excepción del momento estricto del parto.
La percepción de acompañamiento es otro factor relevante. Los cinco facultativos coincidieron en que, además de los indicadores de calidad, existe un elemento difícil de medir: que el paciente no se sienta abandonado durante el proceso asistencial. «Nos enorgullece decir que a nuestros pacientes les llamamos por sus nombres y apellidos», presumió la directora médica y jefa de Servicio de Urgencias, al tiempo que la ginecóloga apuntó que ese trato es equiparable al que habitualmente se tiene con un médico de familia. El jefe de Servicio de Cirugía General y Aparato Digestivo, como curiosidad, comentó que el acercamiento del personal sanitario a los pacientes que están esperando el resultado de las pruebas para tranquilizarles es una práctica habitual.




Un modelo de éxito
Esta atención se traduce en un modelo organizativo poco habitual en la sanidad privada española: cerca del 90% de los médicos son plantilla propia con dedicación completa, lo que facilita la coordinación entre especialidades y la continuidad asistencial. El objetivo es que el paciente no perciba una suma de consultas independientes, sino un sistema integrado capaz de resolver su problema con rapidez.
Precisamente, la conexión entre las diferentes especialidades aporta contexto, incidió el jefe de Servicio de Cardiología, que animó a ir un paso más allá de los circuitos convencionales y las historias clínicas electrónicas, que «son fundamentales», para una atención más completa. De hecho, la comunicación y colaboración entre profesionales de IMED Virgen de la Fuensanta son una constante a diario, lo que favorece que las valoraciones de los pacientes se lleven a cabo desde una perspectiva más integral y al instante. «Me da tranquilidad saber que, si tengo alguna duda, puedo llamar a algún compañero de otra especialidad para que venga a mi consulta y decidir cuál es la mejor solución», contó Aracil. Cabe mencionar que este enfoque multidisciplinar permite que en casos complejos se constituyan comités clínicos para definir estrategias terapéuticas conjuntas, una práctica habitual en grandes hospitales públicos, pero menos frecuente en centros privados.
En buenas manos
La puerta de Urgencias de IMED Virgen de la Fuensanta es el termómetro que mide la eficiencia, la rapidez y la capacidad de respuesta ante las necesidades de salud de los pacientes. «Es uno de los estándares que más monitorizamos», resaltó Carrasco, quien puso en valor tanto los sistemas de triaje digitalizados del centro, que consiguen que el tiempo de espera desde la llegada del paciente a la recepción hasta que lo valora un médico es de siete minutos de media, como la UCI 24 horas, que da continuidad a los pacientes críticos y cuenta con acceso directo a cualquier especialista.
En el Servicio de Pediatría, lo más reseñable es el equipo de subespecialidades pediátricas que atiende a la población infantil con diagnósticos y tratamientos específicos, porque «los niños no son adultos pequeños, sino personas que tienen su propia fisiología y necesidades», afirmó María Miñambres.
La salud preventiva va ganando enteros entre la población. Desde el Servicio de Cardiología, se aprecia un repunte de los chequeos médicos por parte de quienes practican ejercicio, quieren iniciarse en algún deporte o tienen antecedentes familiares de enfermedad cardiovascular. Para este colectivo, «tenemos un TAC coronario capaz de identificar, mediante una técnica bastante sencilla y poco invasiva, el estrechamiento de las arterias coronarias», aseguró Rafael Florenciano.
Una de las novedades más plausibles en el Servicio de Cirugía General y Aparato Digestivo es la implantación de una técnica para solucionar la diástasis de rectos, a través de cirugía laparoscópica, que permite con tres pequeñas incisiones por debajo de la línea abdominal cerrar la separación de los músculos abdominales sin la gran cicatriz de una abdominoplastia tradicional.
Experiencia digital del paciente
La apuesta tecnológica incluye también la relación con el usuario. Cada paciente tiene acceso a la app móvil de IMED Hospitales dónde puede gestionar citas, comprobar su historial de recetas y consultar sus informes médicos, convirtiéndose en un actor activo de su propio proceso de salud. «Si viaja a Galicia y tiene que ir de urgencia a otro hospital, en su móvil dispone de todo su historial, facilitándole la continuidad asistencial», dijo Marina Carrasco.